miércoles, 1 de marzo de 2017

CASTILLO DE OLITE

 
El Palacio de los Reyes de Navarra de Olite, Palacio Real de Olite o Castillo de Olite es una construcción de carácter cortesano y militar construido durantes los siglos XIII y XIV en la localidad de Olite. Fue una de las sedes de la Corte del Reino de Navarra a partir del reinado de Carlos III "el Noble". Cada verano es sede principal del Festival de Teatro Clásico de Olite
 

 

El Palacio Real de los Reyes de Navarra de Olite fue elegido como la primera maravilla medieval de España, celebrada por la revista medieval por motivo de su 4º aniversario, estando por delante de maravillas de la talla del monasterio de Santa María de Meira, la catedral de Santiago de Compostela, la Alhambra, la iglesia de San Pedro de la Nave, el monasterio de San Millán de la Cogolla o el monasterio de Poblet

 
Destacamos en las obras a Martín Périz de Estella, maestro mayor de mazonería y director de la obra de cantería, y al moro tudelano Lope el “Barbicano” encargado de las obras de carpintería. Acompañaron al monarca y conocieron los castillos franceses de la familia de Carlos III y los castellanos de la familia de la reina Leonor. Mención especial merece Jehan Lome de Tournay, tallador de imágenes, que sería el escultor más destacado en las obras del palacio y en todo el reino de Navarra. Numerosos artistas y de muy diversa procedencia se encargaron de decorar elegantemente el Palacio: así, moros y franceses realizaron hermosas yeserías, moros tudelanos se encargaron de cocer ladrillos barnizados y azulejos, pintores catalanes decoraron las estancias, además de otros artesanos entre los que se encontraban vidrieros, tapiceros, bordadores, argenteros, relojeros y armeros.
Comienzan las obras a impulsos de doña Leonor en 1399, que mandó construir junto a la iglesia de Santa María la capilla de San Jorge y la “Cambra et morada” de la reina. A partir de 1400 Carlos III continuará las obras y seguirá de cerca el proceso constructivo. Primero se levanta el núcleo central donde se alojaba la gran cámara del rey y a partir de él se fueron añadiendo las principales construcciones: las cámaras del Rey y de la Reina, la galería de yeserías mudéjares, el Mirador del Rey de elegante tracería gótica, la torre del Homenaje, la torre del Aljibe, la torre Ochavada o de las Tres Coronas, la torre de los Cuatro Vientos y la torre de la “Joyeuse Garde”, atalaya, o del vigía. Especial cuidado se pone en la adecuación de cuidados jardines, como el Jardín de la Reina adosado a las cámaras reales, los patios inferiores de los Toronjales y la Pajarera, y amplios jardines exteriores con vides, frutales y exóticas flores.
 


ALCAZAR DE SEGOVIA

El Alcázar de Segovia es uno de los monumentos más destacados de la ciudad de Segovia (Castilla y León, España), que se alza sobre un cerro en la confluencia de los ríos Eresma y Clamores. Es uno de los castillos-palacio más distintivos en España y toda Europa en virtud de su forma de proa de barco. El Alcázar fue construido originalmente como una fortaleza por el rey Bereber Alí ibn Yúsuf en el siglo XII, pero ha servido como un palacio real, una prisión estatal, un centro de artillería y una academia militar desde entonces. Actualmente se utiliza como museo y posee una exhibición de archivos militares.
 
Los restos más antiguos hallados en el lugar son unos sillares de granito similares a los del acueducto romano, lo que hace suponer que en tiempos de la dominación romana de la ciudad ya hubo de haber un castro o fortificación. Sobre los restos de éste, el alcázar fue erigido como fortaleza hispano-árabe. La primera noticia documental que se conserva del edificio data del año 1122, poco después de que Alfonso VI de León reconquistase la ciudad, aunque no es hasta 1155 cuando aparece citado con la denominación de alcázar, en una carta custodiada en el archivo de la catedral. Fue residencia del rey Alfonso VIII. En 1258, reinando Alfonso X, se hundió el palacio cuando el rey se encontraba en su interior. Este núcleo más antiguo corresponde con la sala de armas. Fue numerosas veces restaurado y ampliado, posiblemente desde Alfonso X hasta Felipe II. A este último se debe su aspecto actual, su "silueta" lo hace único entre los castillos españoles.
 

 
En la Edad Media, por su seguridad como por la proximidad de zonas de caza, el Alcázar se convirtió en una de las residencias favoritas de los Reyes de Castilla, en especial de Alfonso X. Fue habitado muchas veces y llegó a ser uno de los más suntuosos palacios-castillos en el siglo XV, siendo testigo mudo de acontecimientos claves de la Historia de España como la proclamación de Isabel la Católica (13 de diciembre de 1474) o la misa de velaciones entre Felipe II y Ana de Austria (14 de noviembre de 1570) en su capilla.

La fortaleza sirvió posteriormente como prisión de Estado hasta que en 1762 Carlos III fundó en Segovia el Real Colegio de Artillería que tuvo su sede en el alcázar. En 1862, un incendio destruyó las suntuosas techumbres de las salas nobles, que pudieron ser reconstruidas fielmente con posterioridad, gracias a la existencia de grabados realizados por José María Avrial y Flores en 1839.
 
En 1931 fue declarado monumento histórico artístico. En 1953 se creó el patronato del alcázar que es el responsable del museo que se puede visitar en su interior.


miércoles, 22 de febrero de 2017

Castillo de Manzanares el Real


El Castillo nuevo de Manzanares el Real, conocido también como Castillo de los Mendoza o, sencillamente, como Castillo de Manzanares el Real, es un palacio-fortaleza de origen bajomedieval que se encuentra en el municipio de Manzanares el Real (MadridEspaña), al pie de la Sierra de Guadarrama y junto al río Manzanares, que en ese tramo es retenido en el embalse de Santillana.
Edificado en el siglo XV sobre una iglesia románico-mudéjar, que quedó integrada dentro de la estructura, fue concebido como la residencia palaciega de la Casa de Mendoza, uno de los linajes más influyentes de Castilla durante la Baja Edad Media y el Renacimiento. Sustituyó a un castillo anterior, que estaba situado en un enclave cercano, propiedad igualmente de la citada familia.
En su construcción participó el arquitecto Juan Guas (1430-1496), quien utilizó trazas gótico isabelinas, con influencias hispano-musulmanas.   Está considerado como el precedente del Palacio del Infantado (Guadalajara), obra clave de la arquitectura renacentista española, donde el citado autor dejó definido el prototipo palaciego del reinado de los Reyes Católicos.

Gracias a sucesivas restauraciones, presenta un excelente estado de conservación.   Actualmente alberga un Centro de Interpretación sobre el medievo, además de una colección de tapices, pinturas, armaduras y muebles de los siglos XVI a XIX. Fue declarado Monumento Histórico-Artístico en el año 1931. Es propiedad del Ducado del Infantado, si bien su administración y uso corresponde a la Dirección General de Turismo de la Comunidad de Madrid, que permite su visita y la celebración de actos de carácter público e institucionales dentro del recinto.






Claustro


Vista nocturna

       



Descripción




Fachada principal, caracterizada por el equilibrio y simetría de los volúmenes.
El castillo se realiza en el último tercio del siglo XV, en un momento en el que la construcción de fortalezas, con la Reconquista prácticamente finalizada y las casas nobiliarias plenamente asentadas, no obedece tanto a necesidades defensivas, como al afán de transmitir una imagen de riqueza y poder. Los elementos arquitectónicos típicos de las fortificaciones, tales como matacanesmerlonesaspillerasfosos o barbacanas, se ponen al servicio de esta idea y quedan supeditados al concepto de mansión señorial, más acorde con las ideas prerrenacentistas de la época.
Dentro de este contexto, el Castillo de Manzanares el Real se erige como la residencia palaciega de uno de los linajes más influyentes de la Castilla bajomedieval. Bajo la apariencia de una fortaleza, los Mendoza levantan un grandioso palacio, en el que prevalecen las inquietudes estéticas, como prueba el hecho de que contrataran al prestigioso arquitecto Juan Guas, sobre cualquier intención defensiva.
El resultado final es un conjunto que, desde la base de la arquitectura militar, hace suyas las premisas de la arquitectura palaciega, como el equilibrio de formas, la simetría de volúmenes y el gusto por lo decorativo.Además de estos rasgos, el castillo presenta algunas trazas de arquitectura religiosa, visibles en la capilla que aloja en su interior.